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Cómo mantener equilibrada el agua de su spa

Tres valores determinan si el agua de su spa está cristalina y es agradable: el pH, la alcalinidad y el desinfectante.

Por Equipo de Oldyon1 min de lectura

Una mano sosteniendo una tira reactiva para spa sobre agua cristalina

Disfrutar de un agua cristalina y agradable en el spa no es cuestión de suerte. Se consigue manteniendo tres valores dentro de sus rangos ideales y comprobándolos con la frecuencia suficiente para que las pequeñas variaciones nunca se conviertan en agua turbia o piel irritada.

Empiece por la alcalinidad total

La alcalinidad actúa como amortiguador del pH. Procure mantenerla entre 80 y 120 ppm y ajústela en primer lugar, ya que una alcalinidad estable facilita cualquier otro ajuste y evita que el pH oscile tras cada rellenado.

A continuación, ajuste el pH

Mantenga el pH entre 7,2 y 7,8. Por debajo de ese rango, el agua irrita los ojos y corroe las resistencias del calentador; por encima, el desinfectante pierde eficacia y se forma cal en el casco y en las tuberías.

Termine con el desinfectante

Compruebe el nivel de cloro o bromo antes de cada baño y aplique un tratamiento de choque al agua cada semana. Si utiliza un sistema de sal, revise igualmente los valores: la célula solo genera desinfectante, no le indica si el agua está equilibrada.

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